jueves, 12 de abril de 2018

La brecha materno-filial

Engañosa es la gracia y vana la belleza, pero la mujer que teme al Señor, ésa será alabada (Proverbios, 31,30)
Estamos asistiendo a un grotesco esperpento muy bien vendido y orquestado (producto severamente averiado comprado por todos los medios de comunicación y por todas las instituciones) en reivindicación de la dignidad de la mujer, que ha establecido como eje de esa reivindicación, la brecha salarial.
De todos los análisis de los colores más variopintos que se han ido haciendo estos días en los medios, se llega a una conclusión unánime: la responsable de la brecha salarial (de que las mujeres, en conjunto acaben ganando menos dinero que los hombres), es la maternidad. Y obviamente, según el signo de los analistas, la maternidad es la mayor de las desgracias que han de soportar las mujeres (y responsable de esa calamidad son los hombres erigidos en poder patriarcal opresor); o según otros, la libre opción de la mujer, que al optar por compatibilizar profesión y maternidad, ha de hacer ajustes en ambas: no puede dedicarse plenamente a su profesión, ni puede tampoco entregarse totalmente a la maternidad, con lo que acaba sufriendo merma en ambas. Una merma que a menudo desemboca en frustración. La laboral la entiende todo el mundo, y se cuantifica en el sueldo. ¿Pero qué pasa con la cuota de frustración maternal? ¿Quién la cuantifica?
La brecha salarial se vuelve más profunda cuando llega la jubilación: como resulta que todos los que estamos en este mundo hemos nacido de madre, resulta también que todas estas madres que nos han puesto en el mundo y nos han criado, han tenido que renunciar a considerables períodos de trabajo: según las feministas, por la maldad de los hombres; según la evidencia, porque las mujeres son más idóneas que los padres para cuidar de los hijos (para gestarlos, parirlos y amamantarlos, sin la menor duda). El resultado final es que las mujeres en conjunto tienen una pensión más mermada porque han cotizado menos por haberse dedicado a los hijos. ¿Pero acaso no le corresponde al Estado del Bienestar tapar esa brecha?  

Lo chocante del caso es que se hayan puesto todos de acuerdo para señalar al hombre como culpable de esta situación. Y obviamente, la parte principal de la huelga general de las mujeres, no es la de manos caídas, sino la de vientres cerrados. Es la que están promocionando los “feministos” y las feministas no sólo en el Día Internacional de la Mujer (han quitado lo de “trabajadora” porque eso devaluaría el enfrentamiento), sino a lo largo de todas sus doctrinas, todas sus consignas y todas sus políticas. Eso a pesar de que la primera consecuencia fatal de la huelga general de vientres cerrados, es el desplome de todo el sistema de pensiones. Es decir, que en vez de resolver la brecha arreglando las pensiones de las mujeres, se cargan también las de los hombres: así nos igualan a todos en la nada. Todavía no se han enterado estos grandes “filósofos” –el ministro Montoro entre ellos- de que si le quitas al edificio una de sus paredes maestras, todo él se viene abajo.
El antinatalismo (compensado con sexualismo exacerbado) que con tanto fulgor brilló en las manifestaciones del día 8 de marzo, fue “la solución” al problema de la brecha salarial. Si las mujeres dejan de tener hijos, serán iguales a los hombres: ésa era la idea genial que subyacía a esa increíble puesta en escena. Se trata pues, dicen, de insistir en las políticas antinatalistas para resolver el tremendo drama español de la brecha salarial. Ésa era la receta que flotaba en las manifestaciones y las sobrevolaba. Es la genialidad del feminismo revolucionario. Y eso a pesar de que España es líder en cuestión de igualdad entre sexos: aventaja a la gran mayoría de países europeos. ¿Pero acaso tiene algo que ver la realidad con la ideología?
Lo impresionante es que tantísima gente se dejara engañar: todos opinando según lo políticamente correcto, que en ese momento y respecto a esta cuestión, es la forma más esperpéntica del feminismo.
Pero nadie se ha planteado que al Estado del Bienestar, ese que se ocupa de los bienestares que “convienen” en cada momento (de cara a cada campaña electoral) derrochando en algunos de ellos sumas de vértigo, le correspondería asumir el papel patriarcal del que se pretende despojar a los hombres. Ni más ni menos que el que cumplió la familia (la patriarcal, que es la que ha acabado perviviendo) cuando el Estado estaba en mantillas. Algunos Estados lo han entendido perfectamente, y le ofrecen a la mujer toda clase de recursos para no renunciar a la maternidad, sin que eso les represente perder bienestar ni cotización ni pensión.
En efecto, las manifestaciones que tenían que haber sido para reclamarle al Estado – ese que nos sablea a impuestos- que se hiciese cargo de la brecha salarial y de las demás brechas que acarrea la maternidad, se centraron en acusar al hombre, en azuzar a la mujer contra el nuevo enemigo del progreso, responsable de todas las calamidades de la sociedad. Mucho tuve que sonrojarme viendo a gente supuestamente bien formada, comprando esa mercancía rancia y deshaciéndose en elogios y parabienes a los y las manifestantes.
Es que la gran brecha que estamos padeciendo, y que el Estado podría subsanar a la perfección, porque le sobra dinero para todo lo que quiere (sobre todo el que gastan los políticos a manos llenas para mantenerse en el poder: estos días lo estamos viendo), es la brecha entre las madres y los hijos.  Uno de los resultados de la compatibilización de la maternidad con el trabajo, ha sido la tecnificación y empresarialización de la maternidad. A fuerza de imponerle obligaciones a la mujer, su papel de madre ha ido sufriendo una progresiva compresión y desnaturalización. Se ha tensado cada vez más, se ha desangelado y ha perdido atractivo. Y por si esto fuera poco, ha sido objeto de la más cruel campaña de denigración: porque para el feminismo, la maternidad es la peor calamidad que le puede ocurrir a la mujer. Con lo que la brecha materno-filial no ha parado de ahondarse: y así nos enfrentamos a una tremenda crisis de carestía de madres.
No será la falta de ingenieros e ingenieras, abogados y abogadas, médicos y médicas, maestros y maestras, informáticos e informáticas, lo que pondrá en gravísima crisis a nuestra sociedad, sino la falta de madres. Y es que de mujeres intoxicadas por la fiebre anticonceptiva, que hacen del aborto un derecho inexcusable para alcanzar sus objetivos profesionales; y de hombres lascivos y aprovechados, absolutamente irresponsables y pervertidos por el porno online (del que forma una parte cada vez mayor la pornografía infantil: cada vez son más los hombres que se recrean contemplando abominables aberraciones sexuales con menores), no podemos esperar ningún futuro para un país como el nuestro que, envejecido y envilecido, parece que sólo es capaz de moverse en pos de su autodestrucción.
Sólo el anuncio valiente de una única Verdad -la de Cristo: perdón de los pecados para los que creen, pero para todos, juez de vivos y muertos- que está por encima de todo, porque es superior a todo sistema y poder, puede abrir los corazones. Y hacerles sentir y ver que son una auténtica superchería unos “derechos” (los que promueve la ideología de género) que acabarán convirtiéndonos en los más encanallados esclavos, bobos lacayos de un sistema político cada vez más totalitario: intransigente por tanto con cualquier manifestación de disidencia.
Custodio Ballester Bielsa, pbro.
Sacerdotes por la Vida

13 comentarios:

  1. Sociedad bajo experimentación13 de abril de 2018, 3:01

    Genial, Mn. Custodio, la ilógica de los ingenieros sociales es ésta: Cataluña como centro de experimentación.

    Pero la matemática demográfica y económica es dictatorial: acabará en fracaso total.

    Los técnicos del Ayuntamiento de Barcelona se están dando cuenta del colapso demográfico.

    Hay que ayudar a los miles de copropietarios que no pueden arreglar los pisos para alquilar. Barcelona ya no tiene ni suelo ni pisos.

    Una ciudad necesita de niños y jóvenes para su auge. Una comunidad equilibrada de niños, jóvenes, adultos y ancianos.

    Sin juventud, desaparece la historia, las costumbres, los valores, las tradiciones, la comunidad, la humanidad...

    Un barrio de ancianos puede ser dominado por una sola banda de jóvenes.

    Un barrio de ancianos es un colapso cultural, social, económico y nacional.

    Este feminismo leninista y este antinatalismo es absurdo, ilógico e irracional.

    En definitiva: sin demografía, no hay ventas... ¿para quién producirán las fábricas si no hay nacimientos, para los robots?

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  2. De nuevo el padre Custodio con buen tino.
    El asunto viene de lejos. Solo me fijaré en un dato sobre el que lis medios no dicen nada o apenas.
    Hasta 1985 no se acuñó el sintagma "Síndrome de Alienación Parental", forma de maltrato infantil incluida en el Diccionario de la Academia Española de Medicina y que consiste en que uno de los progenitores manipula al niño que está amenazado de que si quiere al otro progenitor dejará de tener el amor del padre o madre que coacciona. Para ese año ya había miles de casos en el mundo de niños que, generalmente en proceso de divorcio de los padres, detestaban al padre (más que a la madre) porque la custodia solía darse a la madre y con esa ventaja podía ejercer ese maltrato psicológico.
    La bibliografía sobre el tema desde 1985 ha sido fecunda. Por ejemplo, en España Domènec Luengo y Arantxa Coca publicaron un libro en 2007 y fueron entrevistados por diversos periódicos, pero hay publicaciones posteriores muy completas; además hay un congreso mundial que se va celebrando ya por su sexta edición, páginas web como SOS Papa, la Asociación Nacional de Afectados por el SAP (véase en internet), etc.
    Las cifras sobre todo de niños y padres y en menor medida de madres afectados por el SAP son estremecedoras.
    Hay abuelos y tíos que dejaron de ver al nieto o sobrino desde que eran casi bebés. Hay padres que mueren en una cama de hospital sin la visita del hijo que fue manipulado, ferozmente inculcado, malmetido. La palabra 'perversión' ¿se queda corta para la frase-latiguillo "Tú no tienes padre"?
    La violencia no tiene género. Los psicólogos o psiquiatras que niegan la existencia del SAP son pocos y se van quedando a solas con su ceguera. En México, la persona actora de SAP, si se demuestra con datos irrevocables, es encarcelada.

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  3. On van a parar les criatures avortades espontániament???

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    1. Naide le dará razón sobre esto. No ineteresa. la carnaza está en los otros, en los abortos voluntarios!

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  4. Aunque Camille Paglia es atea, lesbiana, libertaria, etc., dice grandes verdades sobre el tema:
    http://www.elmundo.es/papel/lideres/2018/04/09/5ac7599d22601dd71d8b45d5.html

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  5. Muy oportuna, don Custodio, de la vindicación de la figura de la madre. Si importante para la existencia de la propia sociedad y su bienestar, de valor único para el cristiano en el ejemplo de María, corredentora. Propio de la ciudadanía es hacer que los legisladores y administradores establezcan medidas de protección de los derechos de la mujer en su inserción laboral plena. En mi experiencia personal, las mejores profesionales eran femeninas. Pero no puede generalizarse, supongo. De hecho, siempre contraté a mujeres, coeteris paribus. Su responsabilidad y atención al trabajo constituyen un ejemplo para los varones. Pero necesitan las empresas ser más flexibles y comprensivas con las exigencias de la maternidad. Además, está comprobado, que la flexibilidad propicia un rendimiento mayor. No es incompatible una vida laboral plena y una atención materna completa.

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    1. Totalmente de acuerdo con el Sr.Valderas Gallardo.

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  6. Impresionante artículo, magnífico análisis de un problema que también la Iglesia tiene muy mal enfocado. Nos hemos tragado los hilos que cuelgan de la nefasta ideología de género, y no hay manera de que nos liberemos de ella, porque estamos atragantados. El santo matrimonio, que es la base sobre la que se construye esa sociedad en que la madre tiene un apoyo solidísimo, ya está demodé incluso en la Iglesia. Desde su más alta jerarquía están haciendo piruetas para ver cómo se lo cargan y cómo le dan carta de naturaleza al "divorcio canónico". Si puede ser, divorcio exprés. Pero con otros nombres, piadosos y misericordiosos todos ellos, para no escandalizar a los beatorros antediluvianos.

    Ni siquiera la alta jerarquía eclesiástica entiende hoy la santidad del matrimonio ni su valor de sacramento. ¿Cómo quieren que la maternidad tenga atractivo si se cargan su gran cimiento, que es la familia? Pero bueno, la Iglesia, tan fascinada por los cantos de sirena del mundo, está por otras cosas. Está por la misericordiosa comprensión del mundo, del demonio y de la carne. Y como consecuencia de la comprensión y la misericordia, la alianza.

    Claro que tiene que venir un fuego purificador que limpie tanta podredumbre. Pero está tardando mucho. De momento predomina el fuego lento de la podredumbre. Y a aguantar hasta que Dios quiera.

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  7. La esponsabilidad es de los obispos catalanes, que no nos guían en la verdad, son pastores que son perros mudos, asalariados, obreros holgazanes. La viña es devastada, y son indiferentes.

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  8. Simplemente, servidores de esa ideología que llama a reducir la población del planeta, ya que supuestamente esa superpoblación contribuye al deterioro atmosférico. Le llaman calentamiento global. Para ello interesa una ética planetaria (aborto, anticonceptivos, ideología de género, homosexualismo, pornografía internet… etc) que lleve a esa disminución de la población.

    De hecho, se redistribuye la población, el multiculturalismo, como mano de obra necesaria para equilibrar esa economía del bienestar occidental. Subyace aquí una intención de reemplazar/neutralizar a esa población blanca ya diezmada y de cultura cristiana, que alguna vez constituyó la civilización occidental.

    Esos progres beben de esta ideología marxista donde la concentración del poder estaría en manos del orden financiero mundial, con los bancos centrales y teniendo como herramientas de implantación, la ONU, Unesco, Club Bilderberg, Open Society (su agencia recién instalada en Barcelona), los medios de comunicación de masas y su lenguaje manipulador, etc., etc. Interesa reducir/anular las soberanías nacionales cristianas. España es muy probable que sea el próximo campo de experimentación, y con la especial adhesión del separatismo de Cataluña.

    La alta jerarquía está confusa. Le falta identidad. Incluyendo el centro de la cristiandad. ¿Dónde está el magisterio sobre el matrimonio y la familia de SJPII? Aquí se ve a un arzobispo que ha mandado a un año sabático a un sacerdote. Hablaba de la homosexualidad en su parroquia como contraria al magisterio. Allá curas paletos y con afectividades descontroladas que abogan por ese marxismo cultural.

    Salvo resistencias aisladas, no se ve actividad importante en las instituciones docentes españolas para desenmascarar el aborto, la ideología de género etc. Sin embargo, algunas universidades ya desean implantar en sus curriculums docentes la ideología de género.

    Los laicos no debiéramos escondernos bajo el paraguas de Obispos políticamente correctos para usarlos como excusa de nuestra inacción.

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    1. Su comentario contiene ideas acertadas. Pero también un cierto regusto a supremacismo blanco y xenofobia. Ambas cosas condenables desde el punto de vista católico.

      Luego cita unas supuestas "soberanías nacionales cristianas". Dígame dónde están hoy día.

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    2. Las murallas con accesos controlados existen desde la prehistoria. No digamos en la Edad Media. Siempre ha existido de una manera u otra este tipo filtro en las diferentes sociedades. ¿Cree que no eran estos últimos cristianos, sino simplemente supremacistas? ¿Cree que tener puertas en las viviendas hace a la persona no cristiana por supremacista? Hay una organización norteamericana de la que no tengo la referencia ahora, que informa detalladamente de lo que ha sido el ataque reiterado del islam a la cristiandad a lo largo de la historia. Y no ha cambiado, aunque se le llame religión de paz. Aunque también sea cierto que occidente usa el ISIS a su conveniencia.

      Con relación a las soberanías cristianas, tiene usted un problema: analiza perpendicularmente en el tiempo. Tiene que hacerlo longitudinalmente. Para empezar, Recaredo. El 8 de mayo del 589 se inició el III Concilio de Toledo (España). Recaredo hizo profesión de fe católica y anatematizó a Arrio. Conversión del pueblo godo y suevo. Desde entonces, culturalmente España siempre ha sido católica porque la Iglesia la ha acompañado. Hasta el materialismo ateo lo ve así. Aún subsiste esa cultura, aunque la última Constitución de hace tan solo 40 años, no ponga a Dios como centro. Pero a sabiendas de que el marxismo había sido derrotado, esa misma Iglesia se doblegó ante esa Constitución ya desde 1976 y en ciertos sectores de esta, con su ayuda, penetró otra vez el marxismo. Así vamos avanzando hacía el marxismo cultural tiránico, al que pareciera que la progresía adora.

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  9. LA CLAVE DE TANTÍSIMAS COSAS INCOMPRENSIBLES:

    https://www.playgroundmag.net/now/Empezo-a-violarla-con-15-anos-por-14-euros-cualquiera-puede-verlo-en-Internet_28532939.html?utm_source=facebook.com&utm_medium=post&utm_campaign=repeticion&utm_term=madre

    Los niveles de corrupción en que estamos enfangados son inconmensurables. Es tan tupida la red en que están atrapados políticos, jueces, grandes empresarios (y vimos en todos los medios durante mucho tiempo que también -y no sólo- eclesiásticos de alto nivel), que no hay quien se atreva a abrirle un boquete: porque caen todos. Y todos son todo el sistema. Horrible. Mujeres-niñas sacrificadas a la rijosidad de tanto cerdo, y no hay quien mueva un dedo en su defensa. Horrible, horrible, horrible.

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