lunes, 5 de diciembre de 2016

Nuestros obispos con el Rey

Aunque el hecho tenga un par de semanas de antigüedad, es oportuno traerlo a colación en esta fecha, 6 de diciembre, Día de la Constitución. Acostumbrados a tantas muestras de mala educación (silbidos al himno con la mirada cómplice del Presidente de la Generalitat, rompimiento de ejemplares del texto legal en la televisión pública, quema de banderas, incumplimiento de resoluciones judiciales, etc.) es de agradecer el talante respetuoso y correcto de la totalidad de nuestros obispos, desde el más recalcitrante al más tibio nacionalista. 

Efectivamente, con motivo de la visita del rey Felipe VI a la Conferencia Episcopal, en la efeméride de su cincuentenario, todos y cada uno de los obispos catalanes (incluidos los eméritos Sistach y Piris) pudieron cumplimentar al monarca, sin que a ninguno de ellos se le ocurriese hacer pellas del acto o acaso poner mala cara o ese rictus displicente con el que suelen comportarse en lid semejante muchos de nuestros políticos. Todo el mundo tiene presente como los más altos cargos autonómicos no acuden a la fiesta del 12 de octubre ni a la fiesta de la Constitución o como reciben al Jefe del Estado junto a reventadores que osan denegarle el saludo.

domingo, 4 de diciembre de 2016

Sacerdotes encarnados en la historia eclesial

Ni tanto ni tan poco: in medio stat virtus
En nuestras latitudes y en nuestros tres Seminarios en activo (Barcelona-St. Feliu, Interdiocesano y Terrassa) nuestros obispos mantienen un moderantismo de hierro, es decir unos centros de formación presumiblemente moderados entre los odiados extremos del progresismo (estéril de manera ostentosa) y del modelo más tradicional e identitario que el clero nacionalprogresista odia e intenta evitar, tildándolo de reaccionario.

GOBERNAR A BENEFICIO DE INVENTARIO
Debido a la amplitud y el carácter específico de la presente crisis de la institución eclesiástica, nadie cuestiona a priori las decisiones en los nombramientos de aquellos que forman los cuadros de formación de nuestros Seminarios. Los obispos gozan pues en sus determinaciones de una adhesión a beneficio de inventario; es decir que todos aceptarán lo bueno que comporten sus decisiones; pero nadie estará dispuesto a asumir la responsabilidad en todo lo negativo que éstas conlleven. Ni ellos mismos.

viernes, 2 de diciembre de 2016

La Glosa Dominical de Gérminans

 Predicación del Bautista de Luca Giordano
¡FLOREZCA LA JUSTICIA Y ABUNDE LA PAZ ETERNAMENTE!
El título de la glosa de este II Domingo de Adviento es calco de la invocación que hoy la liturgia nos hace repetir como respuesta al salmo. ¿Qué espera el hombre de la venida del Salvador? Sobre todo una sociedad a imagen de la que nos viene presentada por el fragmento del profeta Isaías en la primera lectura (Is.11,1-10) Aquí tanto las exigencias de la colectividad como las de los individuos en particular, se realizan en torno a la paz que es consecuencia y fruto de la justicia. Para obtener este objetivo nos ayuda la enseñanza de San Pablo que escribiendo a los Romanos (15,4-9) exhorta a acogerse mutuamente como Cristo nos acoge a cada uno de nosotros. Pero no puede darse una acogida cordial sin una esperanza eterna, fruto de la Palabra de Dios meditada, fuente de todo consuelo.

San Juan Bautista en su predicación, austera pero sincera, anuncia la esperanza que se engendra por la conversión del corazón. Verdadera porque realmente el corazón del hombre es asaltado por tantísimas pasiones egoístas y orgullosas que lo llevan a creerse autónomo, suficiente a sí mismo sin ninguna necesidad de salvación. Para estos superhombres de todos los tiempos, el Bautista tiene palabras terribles y fuertes apelativos: “Raza de víboras. ¿Quién os ha enseñado a escapar del castigo inminente?” Palabras inusitadas en la predicación de nuestros tiempos, pero que tienen todo su peso en un mundo hostil o indiferente a los problemas de la fe. El progreso de las ciencias ha llevado al hombre en su estúpido orgullo a creerse dueño, amo y señor del mundo y a prescindir por tanto de Dios y de todas las normas de honestidad por Él dictadas.

jueves, 1 de diciembre de 2016

El oso abraza a la Conferencia Episcopal

El 50 aniversario de la fundación de la Conferencia Episcopal Española fue la ocasión para que la Asamblea plenaria de los obispos recibiera con obsequioso y agradecido estupor al rey de España, Felipe VI.

Llamó la atención que los reyes entraran en el pastoral hemiciclo, pasaran sin detenerse por la primera fila, por delante de los cardenales Amigo Vallejo y Luis Martínez Sistach sin mirarles a la cara y sólo se detuvieran para saludar efusivamente al cardenal Estepa, el que fuera arzobispo castrense. El Cardenal y Arzobispo emérito de Sevilla, miraba la escena con cara de sereno. En cambio, el cardenal Sistach no paraba de sonreírles ostensiblemente sin recibir la más mínima respuesta por parte de los Condes de Barcelona. Ay… Sic transit gloria mundi.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

La simpatía pasiva de Omella

¿Más allá de la simpatía desbordante del obispo Omella podemos esperar algo más? Después de aguantar más de dos lustros el discurso perennemente pastoso e impostado de Sistach, la afabilidad de Omella ha sido un bálsamo para toda la diócesis. Y así hemos vivido un año. ¿Pero podemos esperar algo más?

uestro arzobispo fue un cura joven progre pero sin pasarse. Un activo muy cotizado en una generación donde abundaron los extremos. Estuvo implicado en el caso del párroco de Fabara (1974) y luego hizo carrera junto al arzobispo Elías Yanes; algo, esto último, que según los entendidos no es ningún activo. Parece que tiene una vis social; aunque a veces le cuesta despegar del terreno de la beneficencia para elaborar un análisis social algo más complejo de la realidad y de los problemas socioeconómicos.

martes, 29 de noviembre de 2016

Primer momento de gloria de Taltavull en Mallorca

Después de muchos años, ninguneado por el cardenal Martínez Sistach, que lo apartó de los círculos de poder y de prestigio, que sólo quería para él en exclusiva, y lo envió a vivir a la Residencia de San José Oriol, con los sacerdotes jubilados, la llegada de Omella fue un soplo de esperanza para el obispo menorquín, su trato afable y cordial, su invitación a vivir con él en el palacio episcopal así como el desconocimiento de la diócesis por parte del arzobispo turolense, hacían creer a Taltavull que se convertiría en el nuevo hombre fuerte de la diócesis, algo aparentemente más apetitoso que ser obispo titular de una diócesis menor.

Pero las cosas no salieron como él se esperaba. Don Juan José demostró desde el principio que quien iba a gobernar era él, y que no aceptaría injerencias de nadie, ni siquiera de su auxiliar. Su nombramiento como Administrador Apostólico de Mallorca, demostraba que nuestro actual arzobispo puede prescindir de él total o parcialmente sin ningún problema, y que como és lógico, más tarde o más temprano quiere estar rodeado de un equipo de su confianza, que lo haya elegido él personalmente y no como herencia de su antecesor.

lunes, 28 de noviembre de 2016

13TV en una parroquia germinante

Los telespectadores de 13TV pudieron contemplar este domingo en sus pantallas una parroquia germinante barcelonesa durante la retransmisión de la santa misa dominical. A tal efecto, en sus receptores observaron un templo repleto, con presencia de niños y jóvenes; un culto cuidado hasta el mínimo detalle, en el que no faltaban monaguillos impecablemente vestidos, con el uso -tan desusado- de la campanilla o el lavabo; un coro digno y un cantor que no desentona; la alternancia bilingüe, sin problema alguno. En suma, una celebración ajena a las heterodoxias que pululan por algunas (cada vez menos) parroquias de esta diócesis. Pero lo que mayormente destacaba era el aspecto impresionante de una iglesia abarrotada. En un templo que no es precisamente pequeño, con un aforo de 400 personas.

El acontecimiento se retransmitió desde la la parroquia de Sant Llorenç de la calle Entenza de Barcelona y fue presidido por nuestro arzobispo, Monseñor Omella, concelebrando junto al párroco, Mn. Jaume González Padrós, al que se le veía extraordinariamente feliz por poder ofrecer a toda España el marco de una parroquia viva, dinámica, pujante. Y a nuestro obispo también se le veía feliz. Había acertado en la elección y podía ofrecer a todo el país el mejor ejemplo de una parroquia barcelonesa. Una parroquia germinante.